Resulta muy frecuente en una visita a una empresa que carece de la función Compliance que cuando se explica el funcionamiento del mismo te respondan que esas funciones ya las realiza su departamento de Auditoría Interna. Por eso me propongo en este artículo detallar cuales son las diferencias entre ambas.

Para poder entenderlo de manera más clara debemos partir del sistema de control interno más común en nuestras empresas y que está formado por una triple defensa:

  • En una primera línea de defensa nos encontramos a los empleados que llevan a cabo las actividades propias de la empresa.
  • En una segunda línea se encontraría el Compliance, que debe supervisar el correcto funcionamiento de los controles y controlar si la primera línea está aplicando dichos controles.
  • Por último nos encontramos con la tercera línea de defensa en la que se encuadramos la Auditoría Interna, que supervisa a toda la organización (incluyendo el Compliance).

Una vez que tenemos en mente el anterior esquema, a mi juicio las principales diferencias que podemos destacar entre ambas funciones son las siguientes:

  • A través del Compliance se controlan fundamentalmente los riesgos de Compliance, mientras que a través de la Auditoría se supervisan todas las áreas de la empresa.

  • A través del Compliance se pueden identificar los problemas de manera mucho más inmediata que a través de Auditoría ya que esta suele detectar los problemas una vez que estos ya se han producido.

  • El Compliance Officer, aun cuando debe ser independiente, debe participar en el diseño de las políticas, procedimientos y controles mientras que los auditores deben estar totalmente al margen del negocio.

Por último, y aunque esto resulta algo menos frecuente, también me gustaría explicar las diferencias entre la función de Compliance y la de Asesoría Jurídica ya que en ocasiones las empresas tampoco tienen claro las funciones de una y otra.

De manera bastante simple podríamos decir que la misión del Compliance viene a ser la de proteger los intereses de clientes, accionistas, proveedores y en general toda la sociedad desde dentro de la empresa, mientras que la asesoría jurídica lógicamente tendrá como su misión principal la defensa tanto de la empresa como de sus directivos y empleados.