En la actualidad cada día cobran más importancia las nuevas tecnologías y una parte de nuestras vidas ya se desarrolla a través de este tipo de aplicaciones.
Por ello, no es sorprendente el hecho de que aumenten de manera constante los delitos informáticos. Sin embargo, ¿sabemos que es un delito informático? Pues ni mas ni menos que aquel que se lleva a cabo a través de medios informáticos y que está relacionado con los bienes jurídicos vinculados con las tecnologías de la información.

La Policía Nacional Española he elaborado una clasificación de estos delitos, entre los que se encuentran los siguientes:

  • Ataques que se producen contra el derecho a la intimidad. Se incluye en este epígrafe los delitos de descubrimiento y revelación de secretos mediante el apoderamiento y difusión de datos reservados. La regulación legal de este tipo delictivo se encuentra recogida en los artículos 197 al 201 del Código Penal.
  • Infracciones a la Propiedad Intelectual a través de la protección de los derechos de autor, más conocidos como piratería informática.
  • Falsedades, extendiendo el concepto de falsificación de moneda a las tarjetas de débito y crédito. Estos delitos se regulan en los artículos 386 y siguientes del Código Penal.
  • Sabotajes informáticos.
  • Fraudes informáticos. Delitos de estafa a través de la manipulación de datos o programas para la obtención de un lucro ilícito.
  • Amenazas realizadas a través de cualquier medio de comunicación.
  • Calumnias e injurias cuando se propaguen por cualquier medio de eficacia equiparable a la imprenta o la radiodifusión.
  • Pornografía infantil.