Como todo el mundo sabe, en el mundo actual Internet se ha convertido en el medio ideal para que cada uno de nosotros haga llegar a una gran cantidad de personas (a través de redes sociales, foros, blogs, etc.) nuestras opiniones, deseos, pensamientos…

Sin embargo, en contra de lo que algunos opinan, no todo vale. Si bien es cierto que la libertad de expresión es un derecho fundamental recogido en nuestra Constitución, no es menos cierto que también lo son el derecho al honor y a la propia imagen.

Por ello, cuando alguien se excede en el ejercicio de su derecho a la libertad de expresión publicando determinados comentarios puede estar incurriendo en un delito de calumnias o de injurias.

Pero, ¿en que consisten estos delitos?

En primer lugar, el delito de calumnia consiste en la imputación de un delito hecha con conocimiento de su falsedad o temerario desprecio hacia la verdad (art. 205 del Código Penal).

Por otro lado, a tenor de lo dispuesto en el art. 208 del mismo Código Penal, se entiende por injuria la acción o expresión que lesiona la dignidad de otra persona, menoscabando su fama o atentando contra su propia estimación. Sin embargo, sólo serán consideradas delictivas las injurias que sean consideradas graves (será el Juez quien decida acerca de su gravedad).

Es necesario conocer que el Código Penal establece que si las injurias o calumnias son hechas con publicidad verán aumentada la pena. Por lo tanto, no cabe duda que si estos delitos se cometen a través de Internet se deberán calificar como realizadas con publicidad, por lo que la pena será superior (Se podrían pedir hasta 2 años de prisión para las calumnias).

Por último me gustaría terminar con una reflexión. Si bien es imposible acotar o limitar Internet (y creo que tampoco sería bueno), sí se hace necesario amoldar nuestro derecho y nuestros procedimientos a las nuevas tecnologías. Así el Código Penal, en su artículo 215 establece la obligatoriedad de presentar una querella criminal para proceder contra las injurias y calumnias (salvo las vertidas contra funcionarios públicos). Para ello, es necesario saber quien es, su domicilio, etc. y esto no siempre es fácil ya que muchas veces en las redes sociales y en los foros escribimos protegidos por seudónimos, lo que nos otorga cierto anonimato y dificulta la presentación de este tipo de querellas.