A pesar de que todo lo que en este artículo se diga es aplicable a la mayoría de las redes sociales, me gustaría centrarme en una de ellas (Facebook) al ser la mas popular en todo el mundo (más de 1.350 millones de usuarios activos).

Es precisamente, su popularidad lo que la convierte en un peligro si no somos capaces de detectar las amenazas a las que nos expone.

En general, muchos usuarios no son conscientes de que Facebook, es una red social pública. Ello implica que todo aquello que compartimos o publicamos es accesible para otros usuarios (recordemos que son mas de 1.350 millones) por lo que sin darnos cuenta estamos poniendo a disposición de desconocidos datos de carácter personal tales como aficiones, trabajo, destinos de próximas vacaciones, etc. sin darnos cuenta.

Otro de los peligros a los que nos exponen las redes sociales (y este es realmente grave) son los casos de acoso, amenaza o chantaje que sufren especialmente menores de edad que han colgado videos o archivos de carácter íntimo (podemos recordar aquí casos como el de Olvido Hormigos o los de menores que debido a la presión a la que son sometidos acaban suicidándose).

El peligro del phishing también deber ser tenido en cuenta. El phising es un fraude en el que el usuario es engañado para que revele datos que posteriormente se podrán utilizar con fines delictivos.

Un último riesgo al que nos enfrentan las redes sociales es el que tiene que ver con nuestra carrera profesional, ya que cada vez más empresas analizan nuestros perfiles a la hora de seleccionar a posibles candidatos.

Por lo tanto, es innegable la gran utilidad de este tipo de redes que nos permite interactuar con millones de personas, mantener el contacto con familiares y amigos que están lejos de nosotros, etc. Sin embargo, debemos ser cuidados con el uso que hacemos de las mismas para evitar así convertirnos en víctimas de los ciber-delincuentes.