Tras el aluvión de demandas originadas por la comercialización por parte de los bancos de productos financieros como las preferentes, los swaps, o las conocidísimas cláusulas suelo, un nuevo producto amenaza con generar numerosos procesos judiciales contra la banca: los bonos subordinados convertibles.
El 25 de Noviembre será una fecha clave ya que es el día en el que vencen los Bonos Convertibles del Banco Popular y que afectará a un elevado número de clientes de la entidad que soportarán una pérdida del 80% de su inversión.

¿En que consiste este producto?

Se trata de un producto financiero complejo que se comercializó en el año 2.009 con un vencimiento fijado en al año 2.013 que consiste en un contrato por el que se invierte una cantidad con la condición de que convertirse en acciones del Banco a un precio fijado en su contratación.
Sin embargo, en 2.012, cuando aún faltaba un año para su vencimiento, teniendo en cuenta el desplome en el valor de la acciones del Banco Popular, la entidad ofreció a sus clientes una nueva emisión por el mismo precio pero con vencimiento el día 25 de Noviembre de 2.015 y que a fecha de hoy supondría una pérdida para el cliente cercana al 80% de la inversión.
Ante esta situación es previsible que un gran número de personas que en su día suscribieron este contrato acudan a la vía judicial para poder recuperar el dinero invertido al entender que el contrato celebrado es nulo.
De hecho, los Tribunales ya han empezado a pronunciarse en sentido favorable estimando las demandas obligando al Banco a devolver la totalidad del capital invertido así como el interés legal del dinero generado desde la firma del contrato.