El Santander ha comprado el Banco Popular por un euro. A raíz de esta operación surgen multitud de preguntas. En este post intentaremos resumir las consecuencias de esta compra para los clientes y accionistas del Banco Popular en función de los productos que tuvieran en él.

  1. Cuentas de ahorro. En primer lugar debemos tener claro que los clientes que tengan contratados cuentas corrientes o depósitos pueden estar tranquilos ya que este tipo de productos están garantizados por el Fondo de Garantía de Depósitos hasta la cantidad de 100.000€. A partir de esa cantidad ya no existe dicha garantía legal pero hasta la fecha el Banco Popular cumplía con los requisitos de liquidez, por lo que tampoco parece existir un gran riesgo. Sin embargo, y como recomendación general, recordamos que nuestro consejo es limitar la cantidad que tenemos en cada banco a la cantidad de 100.000€ precisamente para eliminar este tipo de riesgos.
  2. Hipotecas: Por desgracia, si eres cliente del Banco Popular y tienes contratada una hipoteca deberás seguir pagando tus cuotas regularmente. La compra del banco por el Santander sólo tendrá un efecto para ti: pasarás a ser cliente del Banco Santander y será a este banco a quien le pagues la hipoteca. Lo mismo ocurre con todos aquellos que tengan contratado otro tipo de préstamos con el Banco Popular.
  3. Acciones: para ser claro: LOS ACCIONISTAS LO PIERDEN TODO.
  4. Fondos de Inversión: en esta caso podemos estar tranquilos. A pesar de que estos productos no están protegidos por el Fondo de Garantía de Depósitos, estos productos están fuera del balance del Banco Popular, por lo que no se ven afectados por esta operación.
  5. Bonos: En este caso si que podremos tener pérdidas en el caso de que ese dinero estuviera invertido en acciones o deuda del propio banco, ya que como hemos visto con anterioridad desaparecerá.

Por último reseñar que parece que se avecina una batalla judicial frente al Banco Popular debido a que existen dudas sobre la gestión llevada a cabo en los últimos tiempos y que podría dar lugar a una enorme cantidad de demandas por parte de sus clientes que se han visto engañados con las informaciones ofrecidas por el Banco (como pasó anteriormente con Bankia)