En situaciones de crisis económicas como las que estamos viviendo, una de las principales consecuencias es la elevación de los impagados. ¿Qué podemos hacer para reclamar esas cantidades que se nos adeudan?

En primer lugar debemos señalar que el primer paso será la reclamación amistosa de la deuda a través del Requerimiento de Pago al deudor. Para que dicho requerimiento sea eficaz debe reunir una serie de requisitos:

  1. Debe ir fechado.
  2. Constarán en el los datos tanto del acreedor como del deudor así como todos los datos relativos a la deuda.
  3. Será conveniente dar un plazo al deudor para que se efectúe el pago. Normalmente este plazo oscila entre los 5 y los 15 días.
  4. También deberemos advertirle de que en el caso de no pagar se procederá con las acciones judiciales que sean pertinentes.

En cuanto a la forma es fundamental que el requerimiento se haga de forma fehaciente por lo que no será aconsejable hacerlo de forma oral o mediante un escrito entregado en mano sin que podamos probar la recepción y el contenido de dicho escrito. Por ello la forma más habitual de efectuar estos requerimientos es a través de Burofax ya que nos otorga garantías en cuanto a la fecha de recepción así como del contenido del escrito.

Por último recordar que este requerimiento tiene como objetivo principal asustar al deudor para conseguir que nos pague antes de acudir a los tribunales, por lo que será más efectivo si dicho requerimiento va firmado por un abogado, que será en su caso quien lleve las posteriores actuaciones judiciales en caso de que no se produzca el pago de la deuda.

En el supuesto de que tuviésemos que llegar a la vía judicial, existen diversos procedimientos para reclamar estas deudas (que analizaremos en profundidad en próximos artículos), principalmente en función de la cuantía reclamada. Así podemos distinguir:

  • Proceso monitorio: podemos acudir a este procedimiento siempre que tengamos algún documento que certifique la deuda firmado por el deudor. Estos documentos pueden ser, entre otros, facturas, albaranes, contratos que acrediten una relación mercantil, etc.
  • Se regirá por el juicio verbal, a tenor del artículo 250.2 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, aquellas reclamaciones cuya cuantía no exceda de 6.000€. Para aquellos supuestos en los que la cantidad a reclamar nos supere los 2.000€ no será necesaria la asistencia de abogado ni procurador.
  • En todo caso se regirá la reclamación por las normas del juicio ordinario cuando la cuantía que solicitamos sea superior a los 6.000€. También se sigue este procedimiento en aquellos supuestos en los que el interés económico resulta imposible de calcular.
  • Juicio cambiario: está regulado en los artículos 819 y siguientes de la Ley de Enjuiciamiento Civil y se podrá iniciar presentando una letra de cambio, cheque o pagaré.